Todos creemos que sabemos dar feedback y todos pensamos que no nos lo saben dar bien.  ¿Cómo es eso posible?  Uno de los problemas más graves a la hora de dar feedback es que tendemos a convertir esta acción en algo personal.  Piensa en la última vez que tuviste que hacerle ver a alguien que no habÃa hecho bien algo:  ”si es que no te fijas”, “cuántas veces te he dicho que prestes más atención?”, “siempre lo haces mal!”
De entrada, los absolutos no funcionan con el feedback; nada ocurre siempre o nunca.  Los humanos somos seres con una enorme capacidad para aprender y crecer, tenemos recursos que nos permiten evolucionar y mejorar.  Generalmente, las personas que nos rodean están deseando que les demos feedback, porque están deseando aprender a hacer las cosas mejor.
Entonces, ¿cómo puedo dar feedback sin herir sentimientos?




